lunes, 29 de mayo de 2017

La muerte de Alberto "el Chino" Carías Pedraza: ¿Que sentir cuando muere alguien que intentaba matarte?


Yo no puedo saber lo que sintió Salman Rusdhie cuando se enteró de que el Ayatola Jomeini, que había puesto precio a su cabeza, había muerto...  

¿Alivio? No lo creo. Ya qué siempre ha sabido que otros tomarían el relevo y la amenaza continúa.
 
Pero Rusdhie nunca convivió con Jomeini.

Quizás esa sea la razón de este sabor amargo en la boca, y de esta confusa tristeza...
Ayer, 28 de mayo, falleció en Caracas Alberto Carías Pedraza, "el Chino", uno de los personajes centrales de "El Palestino" y "Los hombres que susurran a las máquinas".
 
Antes que él fueron muriendo otros: Omar Medina, Eduardo Rozsa, el Coronal Afanador, el Comandante Gato... todos de muerte violenta. Pero el Chino falleció en la cama de un hospital.
 
La oposición venezolana lo celebra:"murió en el quirófano de un hospital de Caracas por una complicacion de la vesicula mientras lo operaban, no pudo resistir una intervención que se hizo sin recursos debido a la crisis hospitalaria, lo ha devorado la revolución, justicia poetica podrias decir!". Yo no puedo celebrarlo. No siento alegría, ni alivio... más bien una extraña tristeza.

Durante la investigación de "El Palestino", viví todo tipo de situaciones con el Chino. Desde Venezuela hasta Suecia... Me aceptó como un miembro más del Movimiento Revolucionario Tupac Amarú -Capítulo de Venezuela- que él lideraba, y fue un aval, dada su estrecha relación con Ilich Ramírez Sánchez -Carlos El Chacal-, que contribuyó a cimentar mi relación con el terrorista más sanguinario y famoso del siglo XX: Chacal.
 
El Chino me protegió cuando otro grupo armado bolivariano intentó secuestrarme en Maiquetía; me defendió cuando la policía venezolana estuvo a punto de detenerme, y hasta en dos ocasiones me introdujo en "el helicoide": la sede de la temible DISIP... Sin embargo cuando se publicó mi libro, que estoy seguro nunca llegó a leer, me condenó a muerte.
 
        
No era una condena retórica. Durante años Carías me buscó intensamente. Y cuando varios miembros de su organización viajaron a España, camino de París para asistir a enésimo juicio de el Chacal, removieron cielo y tierra para encontrarme.
 
Al menos en una ocasión escribió a Carlos el Chacal para anunciar que ya me tenían localizado, pero se equivocaba. Obviamente, y a pesar de su frustración, no conocían mi identidad real, así que, ante los medios que lo entrevistaban frecuentemente Carías siempre optó por atribuirme todo tipo de identidades que pudiesen justificar lo injustificable: que si era un agente de la CIA, que si un operativo del MOSAD, que si un policía español a sueldo de la oposición antichavista...

 No es el único que intentaba matarme. Ni el más peligroso. Otros, antes que él, me conderaron a muerte e incluso llegarón a confesarme como habían intentado ejecutar esa condena, por el único delito de ejercer el periodismo: (http://loshombresquesusurranalasmaquinas.blogspot.com.es/2015/09/entrevista-mi-asesino.html)

Pero el odio no es reciproco. Al contrario. Hoy solo puedo desear que haya encontrado la paz que nunca tuvo en una vida llena de violencia. Y recordarlo como lo recordaba en 2010, cuando escribía sobre él, con toda la objetividad de que era capaz, antes de que llegase su condena a muerte:


(Tomado de "El Palestino"): "Uno de los líderes más conocidos del 23 de Enero, aunque no vive en la parroquia, es el tupamaro Alberto Carías Pedraza, alias Comandante Chino. Confieso que en cuanto me lo presentaron, sus pequeños ojos negros, sus manos grandes y fuertes y un número 666, el símbolo del diablo, tatuado en su cuello no me dieron muy buena espina. Sin embargo, yo debí de caerle simpático, porque desde el primer día Comandante Chino se convirtió en mi «padrino», mi camarada y mi protector en Caracas.

El Chino es un tipo peligroso. No tiene miedo a morir, pero lo malo es que tampoco tiene miedo a matar. Cuando estreché su mano por primera vez, una mano acostumbrada a empuñar un fusil, tenía cincuenta y un años, de los cuales había pasado casi cuarenta en la lucha armada. Espaldas anchas, fuertes, pero también llenas de cicatrices por la lucha en las montañas de media Venezuela, Nicaragua, El Salvador, etcétera, y por las torturas en las cárceles de la policía venezolana, anterior al triunfo de Chávez.

La experiencia del Chino en los calabozos de la DISIP o de la PJ podría dar para más de un guión cinematográfico. Lo han sometido a electroshock, le han congelado el cuerpo, le arrancaron las uñas... incluso le rompieron la rodilla con la culata de un fusil, en sus tiempos de rebelde estudiante universitario. Una lesión que le pasaría factura años después, teniendo que solicitar al FUS los fondos para operársela.

El Chino se bautizó en la lucha armada a los doce años, y desde entonces no paró: «Me crió mi abuela, que ya venía del Partido Comunista de Venezuela. Ella creó las primeras células de la guerrilla urbana en Caracas. Mi abuela, la madre de la mujer de mi padre, me fue inculcando amor hacia el pueblo, la solidaridad, el ser un hombre noble, honesto, y sobre todo trabajador. Trabajo desde que tenía dieciséis años. A los doce años, un primo mío se incorpora a Bandera Roja, en ese momento un partido en armas, que enfrenta las políticas hambriadoras de los gobiernos de turno. Y ese carajo me incorpora justo cuando matan a Tito González Heredia, un guerrillero legendario venezolano, que fundó Bandera Roja... Justo en ese momento me incorporan y me plantean que había una actividad que no podían hacer ellos. Tenía que ser un niño porque había que entrar por un lugar pequeño. Había que poner una bomba en una iglesia católica, en el centro de la ciudad. Me dan el explosivo, y claro, inexperto, lo coloqué mal y la bomba estalló antes de tiempo. Me aturdió y fui capturado. Me agarró la Policía Metropolitana, de allí me pasaron a la DISIP y duré ocho días en los calabozos...»

Cuando conocí al Chino en 2006, era el director nacional de ideología del Movimiento Túpac Amaru en Venezuela y responsable de su aparato militar. Pero al mismo tiempo, y esto fue lo que me asombró más, era el subsecretario de Seguridad Ciudadana de Caracas. De hecho, de su mano yo visitaría dos veces el edificio de la DISIP, recibiría adiestramiento paramilitar, participaría en la grabación de comunicados «terroristas», y sería testigo de acontecimientos históricos, en primera persona. Pero aquel día estaba allí con mi cobertura de luchador social palestino, y colaborador de los medios árabe-venezolanos. Y el Chino Carías me adoptó como si fuese su hijo, y no tuvo problema en responder ante mi micrófono a todo lo que le preguntaba. Como corresponsal de los medios alternativos bolivarianos y árabe-venezolanos, se me consideraba un aliado. Esto es solo un resumen:

—La primera vez con doce años, pero no fue esa la única vez que te detuvieron...

—No, tengo como veintiséis entradas en los cuerpos represivos del estado. En la mayoría de ellas, no estaba involucrado en nada, sino que aquí antes te metían preso y luego «investigaban». Yo vivía en el 23 de Enero y si mataban a un policía, venían a por el Chino Carías. Yo salía de la cárcel, mataban a otro policía y ya me buscaban. O sea, fueron creando como un historial falso sobre mi actividad revolucionaria. Tengo ocho entradas por asesinatos de policías, de las cuales no he participado sino en una, por la cual duré dos años en el cuartel San Carlos. El resto han sido montajes. No tenían a quién meterle el expediente y me lo endosaban a mí.

Así, con toda la naturalidad del mundo, Alberto Carías acababa de reconocer que había participado en el asesinato de un policía venezolano... Más tarde me confesaría con la misma naturalidad su participación en otros ajusticiamientos, ya como líder tupamaro. De hecho los Tupamaros, como otros grupos armados bolivarianos, se ganaron el respeto del pueblo venezolano ejecutando sumariamente a sospechosos de narcotráfico, violaciones, etcétera, en barrios como el 23 de Enero. Justicia popular lo llamaban...

Torturado tanto en las celdas de la DISIP como de la DIM (Dirección de Inteligencia Militar), probablemente aquellos tormentos modelaron la personalidad del Carias adulto:

—... tienen un sillón, como este, donde tiene dos apoyabrazos. Te amarran los brazos, el cuerpo y los pies desnudos. Buscan dos cables y los pegan a un teléfono que es una bobina, y cada número que marcan te pega una descarga eléctrica. Entonces te la ponen en la lengua, en los testículos, en los dedos de los pies. Luego de eso, en esa misma silla, te sacan las uñas con unos alicates... Lo viví yo. A mí me sacaron las uñas del pie, sentado así. El capitán Viloria me dio con una mandarria (martillo) y me fracturó dos dedos. Y me jodió hasta el médico que me atendió, porque allí, en plena sala de tortura a mí me da un preinfarto. Yo acababa de cumplir dieciocho años, pero ya los tipos me tenían enfilado. Y cuando me sacaron las uñas me llevan al hospital militar y el médico me pregunta que quién me torturó de esa manera, yo le digo que el capitán Viloria y el carajo me partió la nariz y me dijo: «Yo también soy militar, tú no puedes decir eso.» Y me presentaron a la prensa, con los dedos enyesados, la nariz enyesada y la cara destrozada...

¿Y así empezó tu carrera en la guerrilla?

—A raíz de ahí nosotros nos levantamos en armas contra la política de turno. Política que tenía como objetivo llenar de hambre, de miseria, de represión a este pueblo. A un pueblo indígena. Eran los mismos que quisieron callar a Guaicaipuro, al indio Tequendama, a los indígenas originarios que se levantaron contra el imperio español en su momento. Nosotros nos alzamos en armas contra ese gobierno que era financiado y dirigido por el imperialismo norteamericano. Inicialmente comenzamos la lucha urbana aquí en Caracas. Luego estuvimos en el interior del país, donde fundamos el Frente Guerrillero Américo Silva, con alguno de los cargos claves dentro del proceso revolucionario actual, como Juan Barreto o el diputado Brito, con quienes viajamos a Centroamérica, en solidaridad con esos pueblos hermanos, a Nicaragua, El Salvador... dando apoyo a Radio Rebelde, que se transmitía desde las montañas de Tegucigalpa, mientras el imperialismo bombardeaba las antenas de esa radio. Y dos días después nosotros las estábamos instalando. Han sido cuarenta años largos de lucha, donde uno ha sido torturado, vejado...

¿Y cómo pasas de las guerrilla de Centroamérica a la Revolución Bolivariana en Venezuela?

—En el año 85 contactamos con unos militares venezolanos, que habían despertado ante tanta miseria, ante tanta represión, torturas, asesinatos, desapariciones... Y estos militares nos informan a nosotros de que hay una rebelión interna en las fuerzas armadas, y que ellos crearon el movimiento bolivariano MBR200, y que se hacía necesaria una alianza entre los militares y nosotros los civiles alzados en armas. Se comienza a planificar la insurgencia cívico-militar del año 92. A mí me contacta el teniente Lucho, el teniente Gato, que Dios lo debe de tener entre sus brazos, porque murió en combate, en el 92. Aquello no fue una intentona de golpe, eso es mentira. Nosotros simplemente asumimos la Constitución, asumimos la defensa de la Patria, la República. Insurgimos, como un solo ejército, como un solo pueblo cívico-militar, para derrotar al partidismo, la burocracia, las desapariciones y los asesinatos. Insurgimos en función de eso. Para enfrentar al enemigo histórico del pueblo venezolano.

Tras su paso por Bandera Roja llegó el momento de fundar los Tupamaros...

—Salí de Bandera Roja porque empezaba a dar un giro hacia la derecha, a vincularse con los enemigos del pueblo, con AD, Copei, los que nos torturaron, los que mataron a los fundadores de Bandera Roja, a Tito González Heredia, a Américo Silva, a Jorge Rodríguez, a Jesús Márquez Finol (Motilón), héroes revolucionarios. En 1982 nosotros nos retiramos de Bandera Roja y creamos el Movimiento Revolucionario Túpac Amaru. Nos alzamos en armas contra esos gobiernos de turno, y comenzamos un proceso de saneamiento social. De ejecutar, mediante operaciones encubiertas, a narcotraficantes, a violadores, asesinos de niños y ancianas... Esos sujetos, mal vivientes, eran ejecutados por el Movimiento Tupamaro. Luego, en el año 2004, se hace un pleno nacional para legalizarnos, porque ya no había la necesidad de mantenerse en la clandestinidad, pero con la condición de que no se iban a entregar las armas, que quedarían en poder nuestro. Y yo, como director nacional de ideología, legalizo el movimiento como partido político electoral. Pero ocurre lo mismo que cuando legalizamos el partido y te abres: llegan los aventureros para intentar tomar posiciones dentro del partido, como una franquicia, para vender el nombre. Y por eso el año pasado, un grupo de combatientes decidimos separarnos del partido político electorero, y recuperar el nombre que tenemos en Perú, Uruguay, Argentina, etcétera. El Movimiento Túpac Amaru MRTA, del cual yo soy secretario general y en este momento responsable del aparato militar.

Una de las cosas más extraordinarias del Chino, es que ha estado metido en todos los conflictos armados, broncas y kilombos que se hayan podido producir en Venezuela durante el último medio siglo. Y en todos ha tenido un papel protagonista. Incluyendo el golpe de estado contra Chávez el 11 de abril de 2002. Ese día los movimientos armados bolivarianos sacaron sus armas y sus máscaras a la calle, para recuperar a plomo los edificios oficiales tomados por los golpistas. Paradójicamente, Carías recuperó la DISIP donde había sido torturado tantas veces:

—... me llama un compañero y me dice que la DISIP estaba tomada por un grupo de golpistas, que necesitan veinte combatientes, y yo le digo que nosotros, el Movimiento Túpac Amaru, no tenemos veinte, pero que no se trata de cantidad sino de calidad de los hombres, y le decimos que le podemos dar diez combatientes. Efectivamente avanzamos al edificio de la DISIP y tardamos como cinco horas, a sangre y fuego, en recuperar la DISIP, desde Prevención Uno, hasta la Dirección General, que queda en la cúpula. Aclararemos que antes la DISIP fue el órgano más represor, pero ahorita la DISIP es un órgano de inteligencia del estado, no es una policía. Y está dirigido por revolucionarios...

Como ya dije, hasta en dos ocasiones, y de la mano de Comandante Chino, yo visitaría la dirección general de la DISIP, en la última planta del emblemático helicoide de Caracas, durante esta infiltración. La primera de ellas poco después de realizarse esta entrevista. A pocas semanas de las elecciones generales, la tensión se notaba en el ambiente. Chávez había sabido utilizar la nutrida historia de las ingerencias norteamericanas en América Latina para insuflar el temor a una permanente amenaza de invasión yanqui. Y el Chino Carías no tenía el menor pudor ni recato al advertir a los norteamericanos:

... hay que tener las armas pulidas y guardadas... y bien engrasadas. Nosotros, por ejemplo, le podemos decir al Imperio que no se equivoque con Venezuela. Aquí nosotros les vamos a dar la lucha cuerpo a cuerpo. En los caseríos, en los barrios, en los bloques, en las cloacas. Por donde intente penetrar el Imperio, ahí estarán los combatientes. Con sus armas, con su ideología, con su moral. Dispuestos a enfrentar esa cobardía invasora norteamericana. Y no solamente en Venezuela. Nosotros activaremos nuestras células y nuestros combatientes en todo el continente, y atacaremos objetivos militares y económicos del Imperio en América y en Europa. Nosotros no vamos a permitir que ellos vengan, penetren, violen la soberanía nacional y monten una dictadura burguesa en Venezuela. Patria o muerte. Evidentemente que necesario va a ser vencer. Ante eso, o hay patria para todos, o no habrá para ninguno porque esto va a arder como un polvorín. Y sobre las cenizas de ese polvorín construiremos una patria nueva para todos...".

Antonio Salas
 

domingo, 29 de mayo de 2016

Chat de NUBICO: Los lectores preguntan...

Los lectores de Nubico van a poder charlar con el reportero encubierto más importante del país, Antonio Salas, seudónimo de un conocido periodista de investigación que debe mantener su identidad en el anonimato por razones obvias. Desde que pusiera en marcha su actividad investigadora hace aproximadamente una década, ha recibido amenazas de muerte por desvelar algunos de los secretos mejor guardados y más comprometidos de los grupos criminales en los que ha conseguido infiltrarse. Sus libros han servido como base documental en varios juicios, ya que Antonio Salas se ha infiltrado en grupos nazis, en organizaciones que trafican con seres humanos y organizaciones terroristas.
 
Desde que publicó "Diario de un skin" ha sido un referente en el género criminal de no ficción. Charlará con sus lectores el martes 17 de mayo a las 18:30h. ¡No te lo pierdas!
 
Antonio Salas. Buenas tardes a todos, y gracias por estar ahí.
 
Fernando .Hola, ¿cuál ha sido el momento en que más miedo has sentido de todas tus investigaciones?
Antonio Salas. Hola Fernando. Me lo han preguntado muchas veces, y todavía no he encontrado respuesta. ¿Dónde sentirías más miedo, entrando con una cámara oculta en un local de los Hamerskin o de los Ángeles del Infierno? ¿Infiltrado en un comunicado terrorista con los tupamaros en Venezuela o en el barrio de Hizbullah en Beirut? ¿Grabando clandestinamente a Carlos el Chacal, a Abu Sufian (supuesto jefe de Al Qaeda en España) o a Aisan, jefe de Inteligencia de Hizbullah en América Latina…? Yo creo que llega un momento en que no se puede cuantificar el miedo. O lo sientes o no lo sientes, y en mi caso es una sensación muy familiar que me acompaña en casi cada trabajo. Y eso no es malo. Mientras no te paralice el miedo te ayuda a valorar el riesgo y a ser prudente.
 
Paloma ¿Cómo preparas la investigación?¿Cuánto tiempo pasas estudiando una organización antes de infiltrarte?
Antonio Salas.Todo el que sea necesario, Paloma, no me poco fechas. Afortunadamente, al menos hasta hace un par de años, la venta de mis libros me permitía suficiente autonomía como para dedicar a cada investigación el tiempo que fuese necesario. Por desgracia con la crisis y la piratería la cosas han cambiado. En el caso de El Palestino me pase varios años estudiando árabe, matriculándome en todos los cursos de terrorismo que pillaba, estudiando el Islam, etc, antes de pisar la primera mezquita. En el caso de “Operación Princesa” tuve que sacarme el carnet de moto, conseguir una Harley y matricularme en cursos de blanqueo de capitales, crimen organizado, etc. Con los skins, trata de blancas, etc, exactamente igual. Opino que antes de comenzar el trabajo sobre el terreno debes adquirir toda la formación teórica posible porque, cuando estas solo, en países en conflicto, sin más recursos, contactos o apoyo que tu capacidad de improvisación, lo único que te permitirá salir de las situaciones que te vas a encontrar es lo que hayas aprendido antes. Por eso todos los meses o años que dediques al estudio, nunca serán un tiempo perdido.
 
Reportera ¿Qué te parece el periodismo de investigación en España?
Antonio Salas. A la altura del mejor periodismo de otros países, solo que peor tratado. En España otros géneros periodísticos, como la prensa rosa, deportiva o política, resultan menos costosos y más rentables a corto plazo para los medios, y por eso priman antes que el periodismo de investigación. Sin embargo casos como “The Panama Papers”, demuestran que estamos a la altura del mejor periodismo, aunque no se valore tanto como una exclusiva sobre la Pantoja.

 
Anais ¿Qué te pareció la adaptación cinematográfica de Diario de un skin?
Antonio Salas. Gracias Anais. No entiendo mucho de cine, pero aunque Macarena Gómez, Juana Acosta, Tristán Ulloa o Fernando Cayo dieron lo mejor de si en la interpretación, yo no puedo ser objetivo. Porque yo conozco la historia real, que es la que se relata en el libro y el documental, y la película es eso, una película. Comprendo que el lenguaje es diferente, y que los guionistas necesitaban a un personaje más heroico que un mediocre periodista que se limita a hacer su curro, pero es que yo no me dedico al cine… De todas formas, en comparación con la versión cinematográfica de “El año que trafique con mujeres”, es de Goya. Confió en que la versión cinematográfica de los otros libros se ajuste un poco más a la realidad, pero el autor no pincha ni corta en ese sentido.
 
Ana Hola Antonio, ¿estás investigando sobre algún tema en la actualidad? No hace falta que nos digas cuál... :)
Antonio Salas. Por supuesto Ana. Yo no sé hacer otra cosa. Y de hecho estoy con dos temas a la vez. El problema, actualmente, no es investigar un tema… el verdadero problema es encontrar la forma de publicarlo. El sector literario, en cuanto al periodismo de investigación, ha sido el más perjudicado por la “Ley mordaza”, aunque nadie hable de esto. Nos hemos convertido en un Estado tan garantista que es prácticamente que ninguna editorial se atreva a publicar informaciones sensibles, por el temor a las represarías. Los libros no cuentan con la libertad de información que ampara a los periódicos o las televisiones, pero hasta niveles absolutamente inverosímiles. Hoy habría resultado totalmente imposible publicar libros como “Diario de un skin”, “El año que trafique con mujeres” o “El Palestino”.
 
Lourdes Como testigo protegido, ¿cómo es tu vida?
Antonio Salas. Intento que sea lo más normal posible Lourdes, pero no lo consigo. Cuando personas que sabes peligrosas te hacen llegar constantemente su odio, y su intención de dañarte, es inevitable vivir con los nervios en tensión, y al borde de la paranoia. Sobre todo cuando se publica un libro nuevo y viejos “enemigos” vuelven a escuchar tu nombre y renuevan su odio. Además, en el caso de algunos colectivos, como los skinhead, es sorprendente como ese odio se contagia de generación en generación. Y jóvenes neonazis, que tenían 8 o 10 años cuando se publicó “Diario de un skin”, y que han crecido oyendo las historias sobre Tiger88, ahora me escriben insultos y amenazas con la misma virulencia que si hubiesen sido ellos los protagonistas de mi investigación. Así que tienes que adaptar tu vida a esta realidad. Evitando las rutinas, cambiando de ciudad, fijándote en las matrículas, etc. La verdad es que resulta bastante agotador.
 
Virginia Hola Antonio, ¿quiénes te parecen más peligrosos, nazis, traficantes de seres humanos, terroristas o hackers?¿Por qué?
Antonio Salas. Hola Virginia. ¿Peligrosos para quién? Evidentemente un homosexual o un anarquista tienen más que temer de los nazis que de los proxenetas. Pero en general creo que de todos los temas que he tratado, y salvo el repunte del terrorismo internacional, al que todos estamos expuestos, lo que más nos afecta a todos es la seguridad informática. Y el problema no son los hackers, que son quienes se ocupan de garantizar nuestra seguridad, sino los ciberdelincuentes. Lo más probable es que tu móvil y tu ordenador ya estén infectados con algún virus. Incluso que tus equipos formen parte, sin que lo sepas, de una botnet que podría alquilarse o venderse a una banda de crimen organizado, a un partido político o al Estado Islámico para cometer delitos. Y en el peor de los casos solo te enterarás cuando la policía llame a tu puerta para detenerte por dichos delitos, cometidos con tus equipos, sin que seas consciente. Por eso me parecía tan urgente escribir “Los hombres que susurran a las máquinas”. Porque por primera vez me enfrentaba a un peligro que nos afecta directamente a todos, y de una forma mucho más real, directa y grave de lo que jamás habría imaginado.
 
Alberto Bermejo Soy usuario de Mac y productos Apple como Iphone. Antonio, por tu conocimiento del mundo de los hackers (tengo pendiente leerte) ¿consideras que la seguridad de los equipos de la manzana es superior a la de los equipos con Windows/Android. Gracias y sigue investigando así!
Antonio Salas. En absoluto Alberto. Ese es un mito peligroso. Porque muchos usuarios de Apple relajan su seguridad creyendo que sus productos son seguros, y es falso. Si existen más virus diseñados para Microsoft es solo porque es un sistema más extendido, pero también existen formas de atacar a los Mac. Además, la nueva tendencia en el mundo del ciberdelito es atacar los teléfonos móviles, porque en ellos llevamos toda nuestra vida, nos geolocalizan, tienen dos cámaras en lugar de una, un micrófono, el acceso a nuestras cuentas bancarias y redes sociales, las contraseñas de nuestros correos, etc… Para un ciberdelincuente resulta más rentable atacar tu Iphone que tu ordenador, y sin embargo la mayoría de la gente no utiliza antivirus en el móvil, no tapa las cámaras del teléfono, no quita la geolocalización, etc.
 
Laura ¿Cuándo has pasado más miedo en tus infiltraciones?
Antonio Salas.Te remito a la respuesta a Fernando. No puedo cuantificarlo. Si no pasas miedo en una infiltración, dentro de un grupo criminal, es mejor que dejes este oficio. Pero el mayor miedo no lo sientes durante el trabajo sobre el terreno, sino cuando se publica el libro y ellos, el objetivo, descubre que han tenido a un infiltrado. Y entonces es cuando llegan las amenazas, el odio y “la caza”. Y por tanto el miedo.
 
Cecilia Hola Antonio, quiero hacer mi trabajo de fin de carrera sobre periodismo de investigación. ¿Qué libros y periodistas me recomiendas? (los tuyos por supuesto los tengo en consideración) Gracias!
Antonio Salas. Gracias por la pregunta Cecilia. Si lo que te interesa es el formato de “periodismo encubierto” por supuesto Günter Wallraff, Donal Macyntire, Anas Aremeyaw o la pionera, Nelli Bly. Pero si te refieres al periodismo de investigación convencional hay muchos ejemplos. En España tenemos auténticos maestros: Manuel Cerdán, Antonio Rubio, Rueda, Marlasca, Macca, Irujo, Cacho, Pagola…Como libros quizás podría serte útil “El Periodismo de Investigación en España” de Javier Chicote o el homónimo de Pepe Rodríguez, “Periodismo de investigación o el derecho a denunciar” de Montserrat Quesada o “Los reportajes de investigación con cámara oculta” de Fernando Gómez.
 
Laura Fdez ¿Qué uso haces tú o tu familia de Internet?¿En qué ha cambiado tu forma de ponerte frente al ordenador con esta investigación? (Aún no he podido leer tu último libro). Gracias
Antonio Salas. Ha cambiado absolutamente. Antes era un inconsciente. Como la inmensa mayoría de mi familia y amigos. Como, desde que me convertí en el webmaster de Carlos el Chacal, durante la infiltración de “El Palestino”, siempre utilizo cibercafés, creía que esa era suficiente protección. Usaba la misma contraseña para todo, y no era robusta; no tapaba las cámaras; pasaba de los antivirus para que no me ralentizase el equipo; no me planteaba que el móvil es un ordenador igual de vulnerable; aceptaba todos los archivos adjuntos; agregaba a todo el que me lo pedía a Facebook o Tuenti… vamos, las burradas que hacen la mayoría. Ahora he aprendido a usar el protocolo TOR o el PGP, utilizo contraseñas robustas que van rotando, no acepto adjuntos ni agrego a todo el que me manda invitación, etc. He aprendido un montón de trucos y claves, muy sencillas, porque yo no se nada de informática, que han aumentado exponencialmente mi seguridad, pero eso no es lo más importante. Lo importante es que he aprendido que Google y Wikipedia no son la única fuente de información. Que hay otras herramientas mejores para obtener algunos datos. Que si algo es gratis en internet, el producto soy yo. Y que nuestro mejor antivirus somos nosotros mismos, pero nuestra mayor vulnerabilidad también. Si aún no los conoces te recomiendo empezar por X1RedMasSegura… en un buen comienzo para la gente que, como yo, no tenía ningún conocimiento técnico. No solo te ayudará a ti, también a tus padres, abuelos o hijos.
 
Anne Saludos! ¿Qué infiltración te ha resultado más difícil de preparar?
Antonio Salas. Esta es fácil Anne. Sin duda la de “El Palestino” fue la más complicada, más costosa económicamente y más larga en el tiempo. Y probablemente también la más peligrosa. Pero la más dura, emocional y psicológicamente, continúa siendo la de “El año que trafiqué con mujeres”. Aunque te confieso que el capítulo dedicado a pedofilia en “Los hombres que susurran a las máquinas”, también resultó especialmente jodido…
 
Jose Mª Cañizares Buenos días Antonio, lo primero es decir que admiro tu labor como periodista y escritor. ¿Compensa el estar en riesgo debido a tus investigaciones sobre los temas que escribes? Tengo la sensación que escribir sobre ciertos temas hace que tu vida se condicione debido a las gente a la que se desenmascara.
Antonio Salas .Hola José Mª. Lo primero, la admiración la merecen los voluntarios que ahora están ayudando a los refugiados en Lesbos, los cooperantes en Palestina, los reporteros de guerra o los Médicos sin Fronteras, pero no yo… Respecto a tu pregunta, yo no puedo culpar a nadie más que a mí mismo de mi situación. Si tu trabajo contribuye de alguna manera a que alguien termine detenido, no puedes esperar que eso genere simpatías. Pero el periodismo de investigación que no destapa actuaciones ilegales no parece demasiado útil, ¿no?. Y si esa denuncia implica detenciones, y esas detenciones se convierten en sentencias judiciales, es inevitable despertar el odio de quien se considera damnificado por tu trabajo.
 
Helena ¿Has sufrido el "síndrome de estocolmo" en alguna de tus investigaciones?
Antonio Salas. Es una buena pregunta, Helena. Yo creo que no. Sin embargo al ver que mantengo mi conversión al Islam tras “El Palestino”, que sigo siendo un abolicionista radical años después de “El año que trafiqué con mujeres”, o que sigo apasionadamente enamorado de las motos tras “Operación Princesa”, algunas personas me acusan de sufrirlo, pero yo no lo veo así. En mi opinión, la percepción que tienes de un tema, cuando lo vives desde dentro, en muy diferente a la que te haces en base a lo que ves de refilón en la tele, escuchas en la radio del coche, o lees en un titular de prensa. De hecho ya me creo poco de lo que veo en los medios…
 
Lectora ¿Cómo te lanzaste a tu primera infiltración? ¿Cómo se te ocurrió la posibilidad y cómo tomaste la decisión?
Antonio Salas  No tienen nada de especial. Me contrataron en Telecinco para el proyecto del Equipo de Investigación que habían montado y me encargaron un reportaje sobre los skinhead. Pero cuando lo termine, mis jefes consideraron que las implicaciones del reportaje afectaban a clubs de futbol muy poderosos, a partidos políticos, empresas, etc, y lo censuraron brutalmente. Por eso decidí escribir un libro “Diario de un skin”, contando todo lo que no habían querido mantener en el reportaje. A partir de entonces seguí como freelance.
 
profetadeltuit Te propongo un tema: Infiltrarse en la ganadería industrial para q la gente sepa lo q come.. que te parece?
Antonio Salas. Me parece un tema fascinante. Gracias por la sugerencia. Aunque temo que, en el fondo, todos sabemos que comemos mierda, y cada vez más y de peor calidad. Pero nos hemos acomodado al sistema y en el fondo preferimos mirar hacia otro lado. Como hacemos con casi todo...
 
Noelia De escribir un libro con un protagonista de nombres y apellidos reales, ¿cuál sería?
Antonio Salas. Todos mis libros, incluso “Operación Princesa” tienen protagonistas con nombres y apellidos reales. Y no me arrepiento de haber incluido a ninguno de ellos. Aunque las amenazas, acoso y consecuencias de alguno de ellos te compliquen mucho la vida. El problema no es investigar un tema o escribir un libro denuncia… el problema es encontrar el canal para hacerlo público. Existen miles de libros y de investigaciones fantásticas que nadie conoce, y que mueren relegadas a una edición de autor, de un puñado de ejemplares, o limitadas a un blog irrelevante, diluido en el inmenso océano de Internet.
 
Estíbaliz ¿Tiene ya pensado sobre qué irá su próximo libro? ¿Alguna pista?
Antonio Salas. Por supuesto, pero en este oficio no es prudente jugar a dar pistas sobre donde estás, o que estás haciendo. Nunca antes lo he hecho y no creo que sea buena idea comenzar ahora.
 
Arturo ¿Sobre qué le gustaría investigar y escribir un libro pero sabe que le resulta imposible? ¿Por qué?
Antonio Salas. Después de la experiencia de “El Palestino” he dejado de creer en cosas imposibles. Y si quiero escribir sobre alguien en concreto, probablemente encontraré la manera de hacerlo. Aunque lo difícil ahora es que la editorial se atreva a publicarlo.
 
Estelaruizch Si pudieses volver atrás, elegirías la misma profesión? Como se lleva lo de vivir bajo un pseudónimo?
AntonioSalas. Absolutamente. Me habría gustado ser médico o maestro. Creo que sanar y enseñar son las cosas más serias que se pueden hacer en la vida. Pero mi tercera opción era el periodismo. Descubrir lo que pasa y contarlo a los demás también me parece una forma de enseñar y de intentar contribuir a “sanar” el mundo y el tiempo que nos ha tocado vivir. Y creo que no se me da mal, así que, mientras no se me acabe la suerte y me pillen, intentaré seguir haciendo lo que hago. Lo del pseudónimo, es un mal necesario. No parece muy razonable intentar infiltrarte en grupos criminales si saben quien eres... Y en el fondo solo te afecta al ego. A todos nos gusta que nos reconozcan nuestro trabajo, pero la popularidad o el reconocimiento son incompatibles con este oficio. Algunos colegas como Wallraff o Macyntire cayeron en la tentación y ahora se arrepienten.
 
Esteban Asís ¿Qué opinas del aparente auge de la extrema derecha en Europa? ¿Qué escenario a nivel geopolítico te parece más probable para los próximos años?
Antonio Salas. Qué cuestión tan terrible, Esteban… No recuerdo de quien es la cita: “Aquel que no conoce su historia está condenado a repetirla”. Y la repetimos… una y otra vez. Hoy, por ejemplo los españoles, ya no recordamos los campos de refugiados en Francia donde se hacinaban como animales nuestros abuelos, cuando intentaban escapar a Europa tras estallar la guerra civil. Campos muy parecidos a los que hoy reservamos a los sirios, afganos, pakistaníes, que escapan de una guerra como la nuestra… Es vergonzoso. Y los xenófobos que alientan a la Extrema Derecha en Europa, temiendo que los inmigrantes nos roben el trabajo, y les están dando alas, tampoco recuerdan como nació, creció y se reprodujo el Reich en los años 30 y 40, hasta desembocar en la peor guerra de la historia. Me da mucho miedo, y creo que es un error que pagaremos en un futuro cercano… o lo pagarán nuestros hijos.
 
Pedro ¿Qué opinas de las filtraciones públicas como los papeles de Panamá?
Antonio Salas. Que ha sido un trabajo periodístico fantástico, aunque, como ya nos enseñaron Asange o Snowden, el merito es de la fuente que filtra a la prensa la información. El trabajo de los periodistas solo es contrastarla... De todas formas creo que solo es la punta del iceberg... Algún día deberán llegar otras filtraciones que destapen las vergüenzas de miles de corruptos, que no eligieron Panamá para esconder su dinero... o nuestro dinero.
 
Sofía Hola Antonio y enhorabuena por tu trabajo. Mi pregunta tiene que ver con tu último libro “Los hombres que susurran a las máquinas”, en el que haces referencia a Hervé Falciani. Pues bien, ¿Qué papel tuvo la prensa española en relación a este caso? En tu opinión, ¿los medios persiguieron, contrastaron y publicaron el tema cómo es debido? ¿Cumplieron con su función de denuncia? Muchas gracias.
Antonio Salas. Creo que en el caso de Falciani era especialmente complejo. Y no solo para la prensa si no incluso para los responsables policiales de investigar los delitos fiscales. El entramado de información, y el sistema de almacenamiento de la "lista Falciani" es tan complicado e inmenso, que creo que pasarán años antes de que se pueda contemplar en conjunto la trascendencia del escándalo. Antonio Salas María ¿Existen patrones de comportamiento similares en los distintos grupos en los que te has infiltrado? ¿Algún rasgo común en quienes se radicalizan? Gran pregunta María. Y creo que quienes han seguido mi trabajo y han leído los libros a medida que se publicaban se han dado cuenta, como yo, de que esos patrones existen y se repiten en casi todos los grupos… Por ejemplo, que durante la infiltración en el mundo de los motoclubs (Operación Princesa), me encontrase a viejos camaradas de Hammerskin, como Fabian, uno de los condenados en el macrojuicio en el que declaré como testigo de la fiscalía, y que volví a encontrarme ahora como presidente de un capítulo de Pawnes MC, ilustran perfectamente como algunas personas buscan ese tipo de clan, de manada, de estructura piramidal y paramilitar, casi sectaria… Y creo que en la mayoría de los grupos en los que he estado coinciden en eso. Dan a sus miembros una identidad, la sensación de pertenecer a algo. De familia…
 
Toni M Buenas tardes Antonio, ¿Qué deberíamos dejar de hacer en Internet para proteger nuestra seguridad? Gracias
Antonio Salas. Muy buena pregunta Toni, aunque difícil de resumir en unas líneas. Escribí un libro de 500 páginas para intentar detallarlo de forma que lo pueda entender mi madre, mi abuela o cualquier adolescente que juguetea con su primer móvil. Pero si dejásemos de usar la red creyendo que por estar “a salvo” en la “intimidad” de nuestro cuarto, o creyendo que nadie puede leer lo que hacemos o decimos, ganaríamos mucho. A veces basta con usar el sentido común, y no comportarte en la red como no te comportas en el barrio… Si le enseñas a tu hijo a no hablar con desconocidos, a mirar a ambos lados antes de cruzar, o a no meterse en ciertos barrios peligrosos de noche, ¿Por qué no le explicas que no debe aceptar en su red social a todo el mundo, que no debe pichar en el primer enlace que le envía por mail o que algunas webs pueden ser peligrosas para su salud, o para su economía…?
 
Peter Has dicho que en Internet: “Si es gratis, el producto eres tú”. Creo que la sociedad debería concienciarse de ello y la responsabilidad debería ser también del Estado. ¿Qué medidas crees que se podrían o deberían tomar? Saludos y gracias!
Antonio Salas. Es probable Peter, pero es que yo prefiero no confiar mi seguridad al Estado… Me da la sensación de que tiene muchas preocupaciones más urgentes (paro, sanidad, terrorismo, educación, etc) y que no le va a quedar mucho tiempo ni recursos para ocuparse de nuestra seguridad informática. Así que sugiero que intentemos aprender a protegernos por nosotros mismos. Sobre todo por nuestros mayores, los inmigrantes digitales (padres, abuelos, tios…) y por los más pequeños, que son los más vulnerables. Hay montones de cosas sencillas, simples, que podemos hacer para usar la red más seguros, y evitarnos montones de problemas. Y no hay otra opción. Con la llegada del Internet de las cosas, la digitalización de la Justicia, las bases de datos compartidas, las compras OnLine… o aprendemos a gestionar de forma razonable nuestra vida digital, o sufriremos una y otra vez ataques, robos, usurpaciones de identidad, etc. Podemos aprender a golpe de sustos y disgustos, o hacerlo antes de que lleguen. Pero aprenderemos…
 
Nené ¿Cuáles son tus libros favoritos?
Antonio Salas. Leo mucho Nené. Todos los días. Y de muchos temas diferentes. No sabría decirte. Sobretodo porque no lo hago solo por el placer de la lectura, sino porque para mi trabajo es fundamental la formación teórica. Así que dependiendo del tema con el que esté leo todo lo que puedo, de las fuentes más diferentes posibles. Creo que leer a autores con pensamientos contrarios es lo que te permite tomar tus propias decisiones. Pero si tengo que generalizar, normalmente leo mucho más ensayo que narrativa.
 
Nerea ¿Te ha merecido la pena por sacar a la luz todo lo que has descubierto, vivir oculto en la sociedad?
Antonio Salas. Gracias A veces lo dudo, Nerea. Pero cuando recibes miles (no, no exagero), miles de emails y cartas de chicos y chicas que dejaron el movimiento nazi tras leer “Diario de un skin”; o de ejercer, y lo que es más importante, de consumir prostitución tras leer “El año que trafiqué con mujeres”; o incluso que abandonaron la idea de la lucha armada tras leer “El Palestino”, puedes pensar que merece la pena…
 
Nené Hola, Antonio. Deberías infiltrarte en algún partido político para darnos cuenta de cuánto nos roban todos. ¿Qué opinas de esto?
Antonio Salas. Opino que no es necesario. Ya lo sabemos. Cada día se destapa un escándalo nuevo sobre la corrupción en todos los partidos políticos, de derechas o izquierdas, sindicatos, ONGs, etc. Pero eso no cambia nada. Preferimos lo malo conocido a lo bueno por conocer. Tememos a los cambios. Y todavía tenemos demasiado que perder como para correr riesgos. Nos hemos acomodado y preferimos que otros tomen las decisiones por nosotros, y ellos, los que las toman, lo saben. Como decía una de las personajes de “Operación Princesa”: “La corrupción es una cuestión de oportunidad…y la Democracia es nuestro derecho a escoger quien nos robará esta legislatura. En otras partes del mundo no tienen esa oportunidad de elegir…”.
 
Antonio Salas. Muchas gracias por vuestras preguntas. Creo que he conseguido, mejor o peor, responderlas todas. Si alguna se me ha escapado ha sido sin darme cuenta.

FUENTE: https://nubico.dilmot.com/streams/encuentro-digital-con-antonio-salas

jueves, 26 de mayo de 2016

Anonymous: Verdades y Mentiras

 

(Publicado el  22 de Mayo de 2016 en El Mundo)

El pasado jueves 19 quedó visto para sentencia, en el juzgado número 3 de lo Penal de Gijón, el juicio contra “la cúpula de Anonymous en España”.
 
El proceso ha acaparado la atención de los medios internacionales por ser el primero de estas características y por el trasfondo político que la comunidad hacker y las defensas le atribuyen.
 
La cúpula policial, políticos, hacktivistas y un agente "infiltrado" confluyen en este drama en cinco actos.
 
Acto 1: Madrid, 2011.
Ocurrió el 10 de junio, un mes después de que en 50 ciudades españolas simultáneamente, miles de ciudadanos se movilizasen para protestar contra los políticos, y una acampada improvisada en la madrileña Plaza de Sol, diese lugar al movimiento de los Indignados.
 
Desde Sol, y con la ayuda de conocidos hacktivistas (hackers que creen en los cambios sociales a través de la tecnología), como Lord Epsylon o Kaótica entre otros, los Indignados del 15M habían conseguido difundir su mensaje a través de la red, convirtiendo Facebook o Twitter en armas de protesta, y creando un modelo que después sería imitado por los “Indignados de Wall Street” o las “Primaveras árabes”. Desde ese día la red se convirtió en el principal vehículo del 15M.
 
El 10 de junio los comisarios Manuel Vázquez López, jefe de la Brigada de Investigación Tecnológica (BIT), y José Luis Olivera, de la Unidad de Delincuencia Económica y Fiscal, convocaron una rueda de prensa para comunicar una exitosa operación. Gracias a la colaboración de un “agente infiltrado”, la policía había detenido a tres hombres, dos en paro y un marino mercante, calificados como la “cúpula de Anonymous” en España.
 
La foto del Comisario Vázquez, hoy Jefe Superior de Galicia, posando sonriente con la máscara identificativa de Anonymous incautada a uno de los detenidos, dio la vuelta al mundo. Medios tan relevantes como el NewYork Times, BBC o Al Jazeera, se hicieron eco de la noticia, aunque en la comunidad hacker se convirtió en objeto de chanza y burla.
 
Según los comisaros, los detenidos eran los presuntos responsables al ataque informático que el 19 de mayo, tres días antes de las elecciones municipales, había colapsado la web de la Junta Electoral Central (JEC) y el Congreso mediante el envío de 345.000 emails y hasta dos millones de peticiones en un minuto.
 
Además, los comisarios sugieren que, gracias a su pronta actuación, se han abortado ataques planeados contra los Mossos´de Esquadra, la UGT o el Congreso de los Diputados. Más aún, la revelación de datos sensibles de “políticos y policías en foros pro-etarras”.
 
Y considerando Anonymous una organización internacional, se vincula a los detenidos con ataques a “Sony, BBVA, Bankia, ENEL o páginas oficiales de los gobiernos de España, Argelia, Libia, Irán, Chile, Colombia y Nueva Zelanda”.
 
Dos días después la web del Cuerpo Nacional de Policía sufre un ataque que la deja fuera de línea durante más de una hora. En Twitter simpatizantes de Anonymous se mofan de la policía repitiendo el mismo comentario: “¿Pero no habían descabezado a la cúpula de Anonymous?”.
 
 Acto 2: Gijón, 2016 .
1.600 páginas de sumario. Tres hackers acusados: Yuri David López, José María Zaragoza y Rodrigo Tuero. Y sus respectivos abogados Carlos Sánchez Almeida, Miguel Capuz y David Maeztu, empeñados en demostrar que tras el juicio se oculta una maniobra política contra el movimiento 15M.
 
La fiscalía, basándose en el artículo 264.2 del Código Penal, solicita 7 meses y medio de cárcel por delito de organización criminal, y 3 años y 8 meses por delito de daños, y multas de entre 4.200 y 5.600 € para cada uno de los acusados.
 
El servidor anonhispano1.dyndns.org, ordenador desde el que se coordinaron acciones y conversaciones relacionadas con el ataque, se encontraba en el domicilio de uno de los detenidos. Los otros dos moderaban los canales de IRC donde los internautas desfogaban su frustración con los políticos, y maquinaban posibles protestas.
 
Existían miles de canales similares en el IRC, y miles de servidores parecidos, pero estos tres fueron los que tuvieron la mala suerte de toparse con un policía, apasionado por la tecnología, que decidió hacerse pasar por un indignado más para recabar información sobre ataques informáticos anteriores, y prevenir así otros. Y la obtuvo.
 
En el clima de crispación general que existía en aquellos fechas en miles de foros, chats y listas de correo se clamaba justicia contra la corrupción política y se sugerían todo tipo de iniciativas ciberjusticieras…
 
Las defensas alegan, por su parte, fallos e irregularidades en el proceso. El ataque a la JEC, que la fiscalía valoró en 700 euros del Estado, nunca se abonó, porque fue reparado por un empleado del departamento informático del congreso y no existe factura de tal pago “extra”. Pero la valoración del 700€, según el Código Penal de 2011, implica delito, y no falta, limitada entonces a los daños inferiores a 400€.
 
Aseguran que JEC nunca compareció en el proceso, como tampoco UGT, otro supuesto objetivo de los “piratas informáticos”.
 
Además, argumentan: “los discos duros no fueron correctamente precintados y el primer volcado falló y tuvo que repetirse, quizás por eso aparecen archivos con fecha de 2013. No se conservan los logs del servidor del acusado y la carpeta titulada “ataques”, con un mapeado de puertos de diversas webs de partidos políticos, vulnerables a ataques, puede encontrarse en el ordenador de cualquier aficionado al hacking y la seguridad informática. El teléfono de uno de los acusados, se metió en una caja de pruebas de un procedimiento anterior. Se vulneró la confidencialidad de las comunicaciones abogado-cliente, etc.”
 
Acto 3: Madrid, 2013.
Pude entrevistar al policía infiltrado en Anonymous gracias a Alberto, un amigo común. Yo acababa de comenzar la investigación sobre la comunidad hacker que desembocaría ahora en el libro “Los hombres que susurran a las máquinas”, y Alberto, uno de los policías españoles con quien coincidí en una infiltración anterior, me puso en la pista de un compañero suyo: “Si te interesa ese mundo tienes que conocerlo, ha estado infiltrado en Anonymous y su investigación ha sido clave en la operación de 2011”.
 
El agente B. me citó en una cafetería cercana al Complejo Policial de Canillas, en Madrid, pero no demasiado. Temía que alguno de sus nuevos compañeros pudiesen ver que se reunía con un periodista.
 
B. llevaba poco tiempo en la Brigada de Investigación Tecnológica del Cuerpo Nacional de Policía. De hecho me quedó la sensación de que su “infiltración” en Anonymous influyó en aquel cambio de destino.
 
Según me relato el agente, que hoy protagoniza las crónicas sobre el juicio, y monopoliza las críticas de la comunidad hacker en la red, utilizaba el alias de “sprocket” en los foros hacktivistas. Durante meses, por iniciativa propia, y no por orden judicial, recopiló información sobre los ataques informáticos que en 2010 y 2011 traían de cabeza al Gobierno de España.
 
No era broma. Según un estudio de Symantec en 2011 habían aumentado un 81% los ataques informáticos en relación a 2010. Y Luis Corrons, director de Panda Security Labs sentenció: "Este 2011 ha sido el peor año de la historia en ataques informáticos a empresas y sus clientes". Fue el año de Duqu, el sofisticado malware (software malicioso) inspirado en Stuxnet; del hackeo de Anonymous a la web de Sony en represaría a la demanda contra el hacker Geohot, y el año de mayor actividad de Lulzec, que arrasó sin piedad las bases informáticas de la FOX, el FBI o la CIA.
 
En España la tónica era similar. Tras los ataques a las webs del Ministerio de Cultura, el Congreso, el Senado o la SGAE en 2010, estos se multiplicaron en el año siguiente. El nacimiento del Movimiento 15M, y su febril actividad en la red, no hizo más que aumentar la crispación del Gobierno, que se veía incapaz de controlar las nuevas ciberamenazas. Y cuando descubrieron a Sprocket, el agente que por iniciativa propia llevaba meses recopilando información sobre los ciberataques desarrollados en la red contra objetivos políticos, alguien debió considerar que aquella información podía ser útil…
 
Sprocket me explicó como lo había hecho. Los foros que había frecuentado, y como había contactado con Anonymous. Mi intención, en aquel momento, era hacer lo mismo. Yo todavía pensaba que Anonymous era un grupo, y que un hacker era un pirata informático…
 
Prometo que el agente B. no me facilitó ninguna información clasificada, ni confesión alguna que pudiese colocar en una situación incómoda a sus mandos policiales o políticos. Solo intercambiamos consejos. Pero, tras haber coincidido, sobre el terreno, con docenas de policías o agentes de inteligencia infiltrados en temas mucho mas graves, como terrorismo, narcotráfico o crimen organizado, en todo momento sentí que el comportamiento de Sprocket era extraño. Su temor a que alguien pudiese descubrir nuestro contacto me pareció desproporcionado.
 
Esta semana, cuando Sprocket acapara los titulares, vuelvo a intentar contactar con él. Pero B. no coge el teléfono ni responde mensajes. A través de otro compañero me piden disculpas por el silencio. “Han llegado ordenes de muy arriba prohibiéndole expresamente ningún contacto con la prensa hasta que pase todo lo del juicio…”
 
32 logs (grabaciones de las conversaciones en los chats) entre Sprocket y algunos de los acusados se han adjuntado al sumario como prueba incriminatoria. Para la defensa que un policía infiltrado utilice la misma fraseología que los hacktivistas es una inducción al delito. Supongo que mi ficticia defensa de la supremacía racial con los nazis, o el regateo del precio de una niña para mis falsos burdeles con los proxenetas, también se consideraría inducción…. Pero es difícil infiltrarse en un grupo sin compartir sus objetivos y jerga, al menos teóricamente.
 
Acto 4: Paris 2015.
Casi dos años después de mi primer encuentro con Sprocket tuve la oportunidad de contactar con activistas de la corriente Anonymous en un hacklab de Paris. Llegué a ellos gracias a Lord Epsylon, uno de los hacktivistas españoles más veteranos, y uno de los responsables de que el Movimiento 15M pudiese acceder a la red desde las acampadas de Sol.
 
En enero de 2015, tras el atentado contra el semanario Charlie Hebdo, Anonymous declaró la guerra al DAESH y a Al Qaeda, dirigiendo ataques contra sus páginas web y foros, e identificando a miles de usuarios de Facebook o Twitter simpatizantes del yihadismo. De su mano conocí el Paris de Anonymous. Y aunque estaban en contacto con hacktivistas afines en España, consideraban la detención de “la cúpula” un despropósito originado en el desconocimiento policial sobre que es Anonymous, y en la presión política contra el 15M.
 
Aseguran que Anonymous no es un grupo, ni de crimen, ni organizado. Aseguran que Anonymous es una idea abstracta, como ecología o el mismo 15M, y que “Anonymous es el nombre que recibe cualquier internauta que en un momento determinado participa activamente en una acción colectiva, en red, bajo ese hasta”. “Hablar de la cúpula de Anonymous –afirma mi interlocutor, Louis- es tan estúpido como hablar de la cúpula de la ecología, descabezar a los internautas o detener a los jerarcas del 15M. Por su naturaleza un movimiento así no puede tener líderes ni representantes”.
 
Louis me recuerda la principales campañas de Anonymous: desde su primera acción, contra la Iglesia de la Cienciología en 2008, hasta el reciente filtrado de datos del Ku Klux Klan (#OpKKK.), pasando por la identificación de pedófilos en la Deep Web; la Operación Footage, reuniendo pruebas contra el ISIS; la Operación Payback, en apoyo de Wikileaks; la Operación Free Waters contra la especulación en Nubia, etc. “¿Desde cuando –se pregunta Louis- un grupo criminal invierte su tiempo y dinero en fines como estos, que compartiría cualquier persona de bien?”.
 
 
 
Sin embargo, y pese al entusiasmo del hacktivista francés, lo cierto es que Anonymous no es infalible... A veces se equivoca. Otras no consigue nada...

 Prueba de ello es que muchos de los "terroristas" del DAESH que supuestamente identificaron durante su #OP Charlie Hebdo, o su #OP ISIS, eran en realidad infiltrados de los servicios de inteligencia, a los que jodieron la tapadera. O que en otras, como la OP DogFight, iniciada en febrero de 2011 para intentar identificar al hijo de puta que se oculta bajo el alias de Asesino Knino, y que subió a la red un video infame, torturando hasta matar al cachorro Schnauzi, nunca obtuvieron un resultado concluyente... claro que la policía tampoco ha conseguido identificarlo.

Una "legión" de internautas armados con buenas intenciones, e incluso con grandes conocimientos de hacking, no siempre garantizan los resultados.

Louis insiste en que no son un grupo ni una asociación. En que bajo el nombre Anonymous confluyen personas normales, de todo el planeta, que un momento determinado coinciden en apoyar una causa común en la red. “Ni siquiera tenemos una ideología política similar”. Y tiene razón. Mientras en países como España o Francia las acciones de Anonymous se identifican con una ideología de izquierda, en otros, como Venezuela, los ataques de Anonymous se identifican con la oposición antichavista más afín a la derecha. Anonymous es un sueño de rebelión contra el poder que se desplaza por la red sin normas, sin reglas… ¿sin cúpula?
 
Acto 5. Barcelona 2016.
La “cagada” de la detención de la “cúpula” de Anonymous, según la comunidad hacker, solo es comparable a la detención de Hache, un conocido hacker español que rastreaba páginas de pedofilia en la Deep Web para denunciarlas, y que también fue detenido por el Cuerpo Nacional de Policía.
 
Aquella detención, de la que renegaron incluso funcionarios de la Brigada de Investigación Tecnológica, supuso que el Cuerpo Nacional de Policía esté vetado en algunos de los eventos de hacking más importantes de Europa, como la Rootedcon. Donde si participan otros colectivos policiales como la Guardia Civil, Ertzantza, etc.
 
Prácticamente la totalidad de la comunidad hacker española coincide en descalificar el juicio pero, ¿representan el sentir de Anonymous?
 
Entre los simpatizantes del pensamiento de Anonymous en España probablemente La9 de Anonymous sea el principal referente en la comunidad del hacking nacional. Una vez iniciado el juicio a “la cúpula” acudo a La9 para recabar su opinión sobre el proceso.
 
La9 no concede entrevistas, y mantiene una relación tensa con la prensa, ya que alguna de sus acciones ha revelado el patrocinio de conocidas empresas, a importantes periodistas españoles. Desde 2011 La9 de Anonymous ha ido adquiriendo cada vez más fama y respeto en la comunidad hacker a través de diferentes acciones.
 
En 2014 hackearon la base de datos de la Confederación Española de Policía (CEP) con una inyección SQL, lo que significa que tenían acceso total a la misma, aunque moderaron la información que hacían pública. Así como varias webs del Partido Popular, Intereconomía, los Mossos d´ Esquadra o el historial sobre la operación del Ministro Margallo.
 
Su última operación, el pasado febrero, implicó el hackeo a las bases de datos de El Corte Inglés, publicando, entre otras cosas, el listado de periodistas “patrocinados” por los grandes almacenes y el montante de cada “patrocinio”. Algunos superan los 290.000 euros…
 
Durante cinco años La9, como buenos “anónimos”, operó en silencio. Lejos de los eventos de hacking públicos. Hasta este año. En la Rootedcon de 2016, y por primera vez, La9 presentó una comunicación pública, leída por un miembro de la organización: “…somos “La9” de Anonymous, poco más que un concepto vago. Al menos hasta ahora. Es la primera vez que “aparecemos” en público, y es probable que a partir de aquí se marque una línea más definida sobre nosotras. No somos Anonymous. Anonymous es algo mucho más amplio, una Idea que abarca múltiples puntos de vista. Nosotras somos, sencillamente, una de esas perspectivas… No tenemos cuerpo. Somos solamente líneas de código viajando en la inmensa red que conforma Internet. AFK nos desvanecemos igual que se desvanecen nuestras acciones y opiniones de sus pantallas al apagarlas. Únicamente prevalece la duda ante lo que acaban de presenciar, el cuestionamiento, el germen de una reflexión mucho más amplia. Al menos, eso es lo que nos gustaría… Nosotras hemos elegido progresar en un sentido político, añadiendo a nuestra pasión por las tecnologías un compromiso social claro e intrépido, a veces vandálico, sin ningún ánimo de lucro… Nosotras no somos hackers, somos *hacktivistas*…”.
 
Durante mi investigación sobre el hacking tuvimos un primer contacto y el respeto mutuo se ha mantenido. Así que, excepcionalmente, aceptan responder a mis preguntas. La9 de Anonymous no se siente “descabezada” por la detención de los procesados en Gijón. Por el contrario: “No somos Anonymous, no hacemos campañas ni hemos participado en el concepto literario que se tiene de los irc. Venimos del 15M, somos hacktivistas, ciberactivistas y lo que quieras definir porque Anonymous es un meme de la Red, es una idea. Nosotras somos La Nueve de Anonymous, otro meme… Desde 2011 hemos estado en muchos sitios: Capio, Moncloa, Inditex, ... siempre con conceptos que entendemos justificados en nuestro código .. hemos distorsionado, lekeado, pero nunca expuesto datos sensibles de nadie. “.
 
Para La9 el juicio de Gijón va más allá que un simple proceso judicial: “Había un interés inusitado por parte de los políticos de turno en desprestigiar el 15M donde Anonymous jugó un papel importante. Había órdenes de Interior de acabar con él. Fueron a pillar a los más desprevenidos, a los integrantes de un IRC de acceso libre de la red; no fueron a por otros. Esos tres chavales no hacían terrorismo, ni estaban organizados. No se conocían.”
 
Epilogo
Parece improbable que la fiscalía obtenga la pena que solicita, pero tampoco importa demasiado. El mensaje ha sido claro. Condenados o no sus nombres y sus caras se han hecho públicos. Estigmatizados como “piratas informáticos” miembros de una organización criminal…
 
Fueron detenidos y durante cinco años sufrieron la angustia de la espera de juicio, sufriendo numerosos problemas personales y laborales por ello. Y la mayoría de los internautas ya sabe a lo que se enfrenta si pretenden seguir sus pasos…
 
Sean condenados o absueltos los navegantes han recibido el aviso, y se lo pensarán dos veces antes de defender causas como Anonymous o el 15M. Y solo los más comprometidos, o inconscientes, o temerarios, como La9, se confiesan dispuestos a seguir su ciberlucha hasta las últimas consecuencias: “Como te reiteramos, somos un meme. Un meme con conocimientos tecnológicos, eso sí, y estamos por donde menos se imagina. Nuestro anonimato es nuestra seña de identidad, es nuestra manera de hacer contrapoder en la Red. Es otra manera de luchar”.
 
Antonio Salas
 
¿QUE SIGINICA LA MASCARA DE ANONYMOUS?
Guy Fawkes fue un conspirador católico inglés miembro del Restauracionismo Católico que luchaba contra la Iglesia Anglicana y que planeó la Conspiración de la Pólvora: un atentado contra al rey Jacobo I y toda su familia.
 
Fawkes era el responsable de detonar los explosivos bajo la Cámara de los Lores, el 5 de noviembre de 1605, pero fue detenido. Torturado, se negó a delatar a sus cómplices. Muere en la hoguera, y es convertido en héroe.
 
En el siglo XVIII comenzó a recordarse su historia utilizando máscaras de Fawkes en la celebración de la “Noche de las hogueras” cada 5 de noviembre.
 
En 1982 Alan Moore recupera el mito de Guy Fawkes en un comic “V de Vendeta” que en 2005 James McTeige lleva al cine. Y una máscara estilizada de Fawkes se convierte en un símbolo de rebelión contra el sistema.
 
Cuando en 2008 los primeros activistas de Anonymous se echan a las calles, durante su primera acción, contra Cienciología, algunos lucen la máscara popularizada por “V de Vendetta”. Desde entonces su uso se extendió entre los Anonymous de todo el mundo.
 
  A.S.